Archivos de la categoría ‘Parto’

Rotura de la bolsa

Mayo 6, 2007

Esta tarde alrededor de las 18:00 María ha roto aguas, así que todo está dispuesto para que en breve se produzca el alumbramiento. De momento sigue sin contracciones y es de suponer que éstas empezarán de forma natural en un par de horas. Si no es así, mañana lunes día 7 provocarán el parto.
Saludos a todos.
En cuanto tengamos noticias nuevas os avisaremos.

Casi todo sobre la anestesia Epidural

Mayo 1, 2007

El parto en su mayoría de casos es doloroso, pero como todo dolor depende de la percepción de cada persona, algunas sentirán más dolor que otras, por lo que la anestesia epidural es una forma de aliviar y hasta suprimir este dolor. Como en toda administración de fármacos, se debe evaluar a la paciente para verificar que no tenga alguna contraindicación en la aplicación siendo necesario tener una historia clínica que será analizada por el médico, inclusive se debe firmar un documento de aceptación para ello.

Existen muchos mitos acerca de la anestesia epidural, debido a esto, muchas mujeres tienen mucho miedo de utilizarla, lo más importante es que usted esté totalmente informada de qué es, cómo se aplica, qué efectos tiene y qué complicaciones pueden suceder. Lo recomendable es que converse con su médico con anticipación para que pueda decidir si va a usarla o no

QUE ES LA ANESTESIA EPIDURAL
La anestesia epidural es una anestesia local que insensibiliza la zona lumbar del cuerpo de la cintura para abajo, sin perder el tono muscular, es decir, usted podrá moverse y estará consciente y no perjudica al bebé. Se usa para aliviar el dolor de partos normales y en las cesáreas.

COMO SE APLICA LA ANESTESIA EPIDURAL
El encargado de realizar la aplicación de la anestesia epidural es el anestesiólogo o una enfermera anestesista, realizándolo cuando la mujer haya alcanzado una dilatación a partir de 2 centímetros, de la siguiente manera:
• Primero le aplicarán una anestesia a través del suero que le colocan apenas llega a la sala de dilatación, ésta sirve para evitar que vaya a moverse por dolor de las contracciones mientras le aplican la epidural.
• Usted tendrá que echarse de costado o sentarse en la cama apoyando los pies en una silla, en ambos casos debe mantener la columna vertebral lo más recta posible pero con la espalda encorvada, el cuerpo relajado y la cabeza inclinada hacia delante.
• Se limpia la zona donde va a realizar la punción para introducir la aguja epidural que permitirá la colocación del catéter epidural.
• Se inyecta un medicamento que insensibiliza la piel donde será introducida la aguja epidural que permitirá lo colocación del catéter epidural. Sólo sentirá un pinchazo puesto que es una inyección común y corriente.
• Se introduce la aguja epidural para introducir el catéter epidural que es flexible y muy fino (más fino que un cabello), en zona lumbar en el espacio que hay entre la segunda y la tercera vértebra.
• Se saca el aguja epidural y el catéter epidural quedará dentro.
• Luego asegurarán las mangueras donde va conectado el catéter epidural a lo largo de su espalda y podrá recostarse.
• Empezará a ingresar la anestesia que será bombeada hacia el catéter epidural hacia el líquido que se encuentra en la columna vertebral haciendo efecto en un par de minutos y tendrá su efecto completo en 15 a 30 minutos aproximadamente.
• Seguirá recibiendo dosis de anestesia hasta después del parto de forma progresiva.
De aquí en adelante, el anestesiólogo o la enfermera anestesista lo monitoreará constantemente verificando el bombeo de anestesia y su estado en general.
Dependiendo de su posición luego de la colocación del catéter epidural, la anestesia puede ubicarse en diferentes partes de su cuerpo; así, estando recostada sobre el costado izquierdo es posible que reciba más medicamento por ese lado que por el opuesto. También es posible que el medicamento no llegue a alguna zona, generalmente por las nalgas.

QUE EFECTOS TIENE LA ANESTESIA EPIDURAL
• Sentirá las contracciones a manera de presión o tensión muscular, más no dolor, un adormecimiento u hormigueo abdominal y en las piernas que podría llegar a la pérdida de sensación en piernas y nalgas, pero no perderá la movilidad de las piernas.
• Es normal que pueda sentir calor debido a que la anestesia afecta el control de la temperatura del cerebro.
• Puede causar picazón o prurito.
• Elimina el esfuerzo que realiza el corazón durante el trabajo de parto y le permite respirar normalmente.
• Mejora el suministro de oxigeno del bebé.
• Baja la presión arterial, si baja demasiado causándole algunas veces náuseas, se le administrará un medicamento para elevarla.
• Contando con el catéter epidural se le puede administrar rápidamente anestesia para el caso que el parto presente problemas y sea necesario realizar una cesárea.

QUE COMPLICACIONES PUEDEN SUCEDER
• La zona de la inyección puede dolerle por varios días, al igual que cualquier otra inyección debido a que la aguja atraviesa la piel y ligamentos.
• Luego de pasar el efecto de la anestesia podría tener dolores de cabeza, son comunes aunque deben ser vigilados por el médico si son recurrentes.
• En casos raros pueden formar coágulos de sangre en la espalda (absceso epiural y hematoma epidural) en pacientes que presentan cáncer, diabetes o problemas de sangrado graves, requiriendo de una operación para solucionarlo.
• Casos muy raros presentan efectos secundarios como dolor de cabeza descenso drástico de la presión arterial, mareos, dificultad al respirar, se estima que sólo el 1% de las mujeres sufren estas complicaciones que son totalmente controladas.
• Actualmente no existe riesgo que la anestesia epidural afecten al bebé generando lesiones.

Fuente: Web del bebé

Cómo será la salida hacia el hospital

Abril 30, 2007

Las contracciones uterinas son fuertes y te molestan. Acabas de llegar al hospital y parece que nadie tenga prisa en atenderte. Todo irá bien. Piensa que el parto es un acto natural que por fortuna para ti y para tu bebé será atendido en un hospital.

La primera vez no sabes qué va a ocurrir. Y tal vez los síntomas del primer parto serán diferentes en los partos siguientes, ya que no suele haber dos embarazos ni dos partos iguales en la misma mujer. Temes salir demasiado pronto y que te manden de vuelta a casa. O esperar demasiado y dar a luz por el camino. Lo normal es que en el primer parto, si has llegado a los nueve meses sin problemas, tengas tiempo de sobras para darte cuenta de lo que te ocurre y llegues bien al hospital.

Hasta que se produzcan los dos signos que a continuación te explicamos, procura quedarte en casa lo más relajada posible. Estos signos son:

Las contracciones uterinas
Ya las conoces. Las has notado a lo largo de la segunda mitad de tu embarazo. Pero las que de verdad indican el inicio del parto son diferentes: molestan más que las del embarazo y se acompañan de la sensación de tensión en el bajo vientre o en los riñones. Mientras no sean regulares, quédate en casa. Hablamos de regularidad cuando las contracciones son todas de la misma intensidad, y cuando además vienen a intervalos fijos. Como norma general, las contracciones que te obligan a salir hacia el hospital se repetirán regularmente a intervalos de 5-10 minutos, y la contracción debe durar unos 30-40 segundos. Dos horas de estas contracciones para el primer parto, o una hora para los siguientes, son motivos para dirigirte al hospital. Más allá de estas definiciones está tu “íntima convicción”, como una intuición, de que algo se ha puesto en marcha. No sueles equivocarte nunca.

La rotura espontánea de la bolsa amniótica
Sea una rotura franca, con pérdida abundante de líquido por la vulva, o sea una pequeña fisura, es un motivo suficiente para acudir al hospital, aun en ausencia de contracciones. En el hospital te explorarán, confirmarán que se trata de una rotura de la bolsa, y te someterán a un control de bienestar de tu bebé. A partir de ahí, el obstetra tomará la decisión más adecuada para finalizar el embarazo.

Cuando llegas al hospital
El hecho de dar a luz en un hospital (lo que conocemos como medicalización del parto) comporta a veces que la acogida inicial no sea lo cálida que esperas: hay trámites administrativos que cumplir, existen circuitos y protocolos a seguir, y a veces todo ello te parecerá algo impersonal. No te dejes impresionar por esta aparente indiferencia.
Enseguida la comadrona te examinará, y sabrás en qué momento del parto te encuentras. A veces es oportuno ingresar y esperar en la habitación a que el parto vaya adelantando. Esto te permite estar acompañada de tu pareja, familiar o amiga, escuchar música, leer, pasear… Otras veces irás directamente a la sala de dilatación: tu parto está francamente en marcha. Raras veces volverás a casa debido a que era una falsa alarma. Siempre te irás sabiendo que tu bebé está perfectamente y seguirás las instrucciones que te dé el personal sanitario que te haya atendido.

Rasurado
Cada hospital tiene sus normas pero, en general, se ha abandonado el hábito de rasurar todo el pubis y la vulva. Es posible que procedan a rasurar la porción del periné que se pueda ver afectada por una episiotomía.

Enema
Se acostumbra a dar una pequeña lavativa o enema a fin de evacuar las heces del recto que podrían obstaculizar la salida del bebé. En casa, antes de salir hacia el hospital, puedes ponerte tú misma un supositorio de glicerina o un micralax.

Autora: Marta García del Real – Ginecóloga y obstetra de la Clínica Teknon
Fuente: Solohijos

Anestesia epidural y otros ensayos…

Abril 28, 2007

*Medicación relajante. Los médicos suelen preferir no administrar sedantes ni somníferos durante el parto, a menos que la parturienta se encuentre muy tensa, porque tienden a causar sopor y pueden dificultar la respiración del bebé.

*Analgésicos narcóticos. Los narcóticos deben administrarse en la fase lenta del parto. Nunca se ofrecen en los primeros momentos del parto porque pueden retrasar o detener las contracciones y tampoco durante la fase de expulsión porque pueden tener efectos posparto en el bebé.

*Anestesia epidural. La epidural es una anestesia local que se inyecta en el espacio que rodea la columna vertebral. Hace efecto en unos 30 minutos y anula casi todas las sensaciones causadas por las contracciones. Aunque la epidural alivia el dolor casi por completo a la mayoría de las mujeres, existen mínimos riesgos. Se puede administrar en las primerasfases del parto pero a baja dosis. Si la dosis es alta puede retardar o detener el parto requiriendose en tal caso la administarción de para que el proceso siga su curso. La falta de sensaciones reduce la capacidad de empujar aumentandose la probabilidad de que sea necesario utilizar fórceps o ventosas para extraer al bebé. Sin embargo la epidural no aumenta el número de cesáreas. Ocasionalmente puede causar fiebre, lo que obliga a someter al bebé a análisis para descartar toda posibilidad de infección. Aunque casi todos los hospitales disponen ya de un servicio de epidural las 24 horas, hay algunos pequeños que no. Hay hospitales que limitan la epidural a las mujeres que tienen ingresadas en planta e insisten en que las mujeres que van a centros de “casa de partos” sean trasladadas al hospital si necesitan este tipo de anestesia. Asegúrese de comentar con su médico los pros y los contras y la disponibilidad local de esta anestesia antes de que comience el parto.

NOTA: Epidurales que permiten caminar. Se trata de un nuevo método por el cual se inyectan fármacos mediante infusiones continuas a dosis bajas o administrando parte de la dosis en el propio líquido cefalorraquídeo. El objetivo es mantener la fuerza muscular para que todavía pueda caminar y también empujar mejor. De esta manera se reducen los partos con fórceps o ventosas. Este tipo de epidurales sólo están disponibles en algunos centros, así que si está usted interesada, pregunte a su médico con antelación.

Autores: Elaine Zwelling y el Dr. Jim Thornton.
Fuente: Dodot.

Semana 39-40

Abril 28, 2007

Carla sigue preparándose para hacer su entrada en el mundo. “Quizá ya sea el momento de hacer mi aparición… ¡o quizá no!”

Su sistema endocrino multiplica la producción de hormonas con miras al nacimiento. Carla secretará más hormonas contra el estrés durante el parto que en cualquier otro momento de su vida. Una vez fuera del útero, estas hormonas la ayudarán a mantener sus sistemas corporales sin la ayuda de la placenta. Estos cambios tan radicales exigen gran cantidad de energía y esfuerzo, pero estará preparada.
El resto de su cuerpo (órganos vitales y demás sistemas) también está ya preparado para la vida fuera del útero. Carla ha acumulado almidón en su hígado para transformarlo en glucosa después del parto y también tiene reservas de líquido.

Tomar aire. Los pulmones de Carla prosiguen su desarrollo hasta el día de su nacimiento. Por el momento, sus pulmones siguen trabajando en la fabricación del agente tensioactivo que evitará que los numerosos alveolos se adhieran entre sí cuando respire aire por primera vez.

Nada más tomar su primera bocanada de aire, Carla llorará con una potencia digna de una diva de la ópera. Este sonido es una experiencia agridulce, pues si a nadie le gusta oír a un niño gritando de miedo o dolor, este potente lloro significa que respira bien. Y si no emite este aullido tan distintivo, no nos pongamos nerviosos: algunos bebés no lloran al nacer. Lo importante es que comience a respirar.

El embarazo
Quizá haya experimentado ya las contracciones de Braxton-Hicks, que son los ejercicios que realiza su cuerpo preparándose para el parto. Ahora que ya se considera que la gestación ha terminado, puede ser difícil distinguir estas contracciones de las auténticas. Si las contracciones son irregulares y desaparecen al cambiar de posición o cuando se pasea por la casa, es probable que sea una falsa alarma. No obstante, no se confíe, porque puede pasar de la falsa alarma al parto real en cuestión de minutos.

Fundamentalmente son dos las señales que le indican que el parto está próximo. Una es la ruptura del saco amniótico (romper aguas). Otra es un flujo mucoso sanguinolento, que no es sino el tapón que ha estado obstruyendo el cuello del útero.

Fuente: Dodot.