Archivos de la categoría ‘Educación infantil’

¿Violencia? ¿Qué diferencia hay?

Noviembre 17, 2009

El castigo físico hace daño tanto a los niños como a los que lo aplican equivocadamente en la educación

El uso de la disciplina severa y castigo físico ha sido objeto de investigación en los últimos años. La mayoría de los análisis ha probado que el castigo físico causa más problemas que beneficios en los pequeños. Se mire por donde se mire, una “torta”, un “cachete”, un “bofetón”, o el pegar a un niño o una niña, no es la fórmula sancionadora más efectiva para educar a los pequeños. El castigo físico hace daño no solo ellos, como también a los padres y a toda la familia. Los efectos y los riesgos, así como las consecuencias de una educación basada en la sanción física, son visibles a los ojos de todos.

Efectos y riesgos de los castigos físicos a niños y niñas

- Paraliza la iniciativa del niño, bloqueando su comportamiento y limitando su capacidad para resolver problemas.
- No fomenta la autonomía de los niños
- Ofrece la actitud violenta como un modo válido para resolver conflictos.
- Daña su autoestima. Genera sensación de minusvalía y promueve expectativas negativas respecto a sí mismo.
- Les enseña a ser víctimas. Equivocadamente, muchos creen que la agresión hace más fuertes a las personas que la sufren y “les prepara mejor para la vida”, pero sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas.
- Interfiere en sus procesos de aprendizaje, y por lo tanto en el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad.
- Se aprende a NO razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan.
- Les hace sentir soledad, tristeza, y abandono.
- Incorporan a su forma de ver la vida una visión negativa de los demás y de la sociedad, como un lugar amenazante.
- Crea un obstáculo, un impedimento en la comunicación entre padres e hijos. Daña los vínculos emocionales creados entre ambos.
- Les hace sentir rabia, rencor, y ganas de alejarse de casa.
- Engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas.
- Pueden presentar dificultades para integrarse socialmente, es decir, para hacer amigos y jugar con los demás niños.
- No se aprende a cooperar con las figuras de autoridad, se aprende a someterse a las normas o a transgredirlas.
- Pueden sufrir daños físicos accidentales. Cuando alguien pega se le puede “ir la mano” y provocar más daño del que esperaba.

Efecto de los castigos físicos en los padres

- El castigo físico puede producir ansiedad y sentimiento de culpa, incluso cuando se considera correcta la aplicación de este tipo de castigo.
- La violencia se expande. El empleo del castigo físico aumenta la probabilidad de que los padres muestren comportamientos violentos en el futuro en otros contextos con mayor frecuencia y más intensidad.
- Impide su comunicación con los hijos y deteriora las relaciones familiares
- Cuando usan el castigo físico porque carecen de recursos alternativos, aparece una necesidad de justificación ante sí mismo y ante la sociedad. Al malestar por los efectos de castigo físico en los niños y niñas se suma la incomodidad de una posición incoherente o no fundamentada.

Efecto de los castigos físicos en la sociedad

- La aplicación del castigo físico aumenta y legitima ante las nuevas generaciones el uso de la violencia en la sociedad.
- Genera una doble moral. A los adultos no se les puede agredir, a los niños y niñas sí.
- Puede romper lazos familiares, rompiendo la comunicación entre sus miembros, e impidiendo que la familia se integre en la sociedad debido al contraste con la democracia.
- Dificulta la protección de la infancia. Al permitir estas prácticas, la sociedad “abandona” e ignora el derecho de protección de los niños y niñas.
- Se educan ciudadanos sumisos, condicionados a ser siempre víctimas.

Fuente: www.guiainfantil.com <-Muy buen sitio!

Aficiones varias

Abril 1, 2009

Os escribo de nuevo para que no penséis que soy una friki de los ordenadores.
También tengo otras aficiones como son la pintura…

La lectura…

Y jugar en el tobogán…

Ayudando a que desarrolle el lenguaje

Diciembre 8, 2007

Los niños pueden desarrollar destrezas del lenguaje solamente si han tenido oportunidades para hablar, escuchar y utilizar el lenguaje para resolver problemas y aprender acerca del mundo que los rodea. Mucho antes de que su niño comience la escuela hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudarle a desarrollar su lenguaje.

Dele muchas oportunidades para jugar. Los niños aprenden al jugar. Al jugar con otros niños, ellos aprenden cómo negociar.
Apoye y guíe a su niño mientras aprende una nueva actividad.
Hable con su niño desde el día que nazca. Su bebé necesita escuchar su voz.
Las actividades cotidianas proveen muchas oportunidades para hablar, a veces detalladamente, sobre qué está sucediendo a su alrededor.
Escuche a su niño. Los niños tienen sus propios pensamientos y sentimientos especiales, sus propios gozos y penas, esperanzas y temores. Escucharlo le demuestra al niño que sus sentimientos y pensamientos tienen valor.
Hágale preguntas. Pregúntele cosas que requieran de una respuesta más complicada que un “sí” o un “no” sencillo.
Responda a sus preguntas. Hacer preguntas es un buen método para que su niño aprenda a comparar y clasificar diferentes cosas—diferentes clases de perros, diferentes comidas y demás.
Lea en voz alta todos los días. A los niños de todas las edades les encanta que les lean—hasta los bebés de sólo seis semanas.
Tenga presente la cantidad de televisión que su niño ve. Hay programas de televisión muy buenos que pueden introducir nuevos horizontes y promover el aprendizaje, pero los malos programas o el uso excesivo de la televisión como entretenimiento puede resultar dañino. Usted es quien debe decidir cuanta televisión su niño puede ver y qué tipos de programas le va a permitir.
Sea realista sobre las habilidades e intereses de su niño. Fije normas altas y aliente a su niño a intentar cosas nuevas. Si no se les desafía a aprender cosas nuevas, los niños se aburren.
Ofrezca oportunidades para que su niño vea y haga cosas nuevas. Visite museos, bibliotecas, zoológicos y otros lugares de interés educativo.
Si ustedes viven en la ciudad, salgan a pasar un día en el campo. Si viven en una zona rural, vayan a visitar la ciudad. Permita que su niño escuche música, baile y pinte. Déjelo participar en actividades que le ayuden a desarrollar su imaginación y permítale expresar sus ideas y sentimientos.

Fuente: Punto de partida.org