Archivos de la categoría ‘Bebés y Niños’

Redes 47: Bebés: la imaginación al poder

Diciembre 1, 2009

¿Y si hicéramos lo mismo que hacen los bebés para aprender? Nosotros fuimos bebés alguna vez…
Visitad el siguiente video es muy clarificador e interesante. Pertenece al programa número 47 de Redes, del SR. Eduard Punset.
Redes 47: Bebés: la imaginación al poder

“El mundo cambia nuestra mente mediante el aprendizaje; y nuestra mente puede también cambiar el mundo”
Alison Gopnik

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¿Violencia? ¿Qué diferencia hay?

Noviembre 17, 2009

El castigo físico hace daño tanto a los niños como a los que lo aplican equivocadamente en la educación

El uso de la disciplina severa y castigo físico ha sido objeto de investigación en los últimos años. La mayoría de los análisis ha probado que el castigo físico causa más problemas que beneficios en los pequeños. Se mire por donde se mire, una “torta”, un “cachete”, un “bofetón”, o el pegar a un niño o una niña, no es la fórmula sancionadora más efectiva para educar a los pequeños. El castigo físico hace daño no solo ellos, como también a los padres y a toda la familia. Los efectos y los riesgos, así como las consecuencias de una educación basada en la sanción física, son visibles a los ojos de todos.

Efectos y riesgos de los castigos físicos a niños y niñas

- Paraliza la iniciativa del niño, bloqueando su comportamiento y limitando su capacidad para resolver problemas.
- No fomenta la autonomía de los niños
- Ofrece la actitud violenta como un modo válido para resolver conflictos.
- Daña su autoestima. Genera sensación de minusvalía y promueve expectativas negativas respecto a sí mismo.
- Les enseña a ser víctimas. Equivocadamente, muchos creen que la agresión hace más fuertes a las personas que la sufren y “les prepara mejor para la vida”, pero sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas.
- Interfiere en sus procesos de aprendizaje, y por lo tanto en el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad.
- Se aprende a NO razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan.
- Les hace sentir soledad, tristeza, y abandono.
- Incorporan a su forma de ver la vida una visión negativa de los demás y de la sociedad, como un lugar amenazante.
- Crea un obstáculo, un impedimento en la comunicación entre padres e hijos. Daña los vínculos emocionales creados entre ambos.
- Les hace sentir rabia, rencor, y ganas de alejarse de casa.
- Engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas.
- Pueden presentar dificultades para integrarse socialmente, es decir, para hacer amigos y jugar con los demás niños.
- No se aprende a cooperar con las figuras de autoridad, se aprende a someterse a las normas o a transgredirlas.
- Pueden sufrir daños físicos accidentales. Cuando alguien pega se le puede “ir la mano” y provocar más daño del que esperaba.

Efecto de los castigos físicos en los padres

- El castigo físico puede producir ansiedad y sentimiento de culpa, incluso cuando se considera correcta la aplicación de este tipo de castigo.
- La violencia se expande. El empleo del castigo físico aumenta la probabilidad de que los padres muestren comportamientos violentos en el futuro en otros contextos con mayor frecuencia y más intensidad.
- Impide su comunicación con los hijos y deteriora las relaciones familiares
- Cuando usan el castigo físico porque carecen de recursos alternativos, aparece una necesidad de justificación ante sí mismo y ante la sociedad. Al malestar por los efectos de castigo físico en los niños y niñas se suma la incomodidad de una posición incoherente o no fundamentada.

Efecto de los castigos físicos en la sociedad

- La aplicación del castigo físico aumenta y legitima ante las nuevas generaciones el uso de la violencia en la sociedad.
- Genera una doble moral. A los adultos no se les puede agredir, a los niños y niñas sí.
- Puede romper lazos familiares, rompiendo la comunicación entre sus miembros, e impidiendo que la familia se integre en la sociedad debido al contraste con la democracia.
- Dificulta la protección de la infancia. Al permitir estas prácticas, la sociedad “abandona” e ignora el derecho de protección de los niños y niñas.
- Se educan ciudadanos sumisos, condicionados a ser siempre víctimas.

Fuente: www.guiainfantil.com <-Muy buen sitio!

Nadie dijo que sería fácil

Mayo 28, 2009

Pues bien, después de un par de semanas pidiendo el pis de lujo, nos encontramos en la fase de “ahora no me da la gana”.

Muchos niños pasan por esta fase y es una prueba de fuego para los padres… NO hay que ceder y volver a ponerlos el pañal, al contrario, hay que seguir persistiendo aunque nos cueste tener que lavar cuatro o cinco (o más) veces al día.

Con Carla nos ha pasado todas las veces que hemos empezado un comportamiento nuevo: al principio genial, pero después pasamos por una fase en la que es como si se la hubiera olvidado todo lo aprendido. Es cuestión de tener paciencia.

Cómo lo estamos intentando nosotros

1ª Fase – La aventura: el primer día fue horrible, en cuestión de media hora se hizo pis encima unas 5 o 6 veces, después empezó a pedir el pis y parece que todo se estabilizó. Alguna vez se la escapaba, pero era normal.

2ª Fase – Piiiiis: para acostumbrarle a pedir pis, hicimos un juego. Cada vez que pedía pis la recordábamos cómo tenía que hacerlo: poníamos caras y le decíamos tienes que decirlo así: piiiiiiiis. Parece que funcionó, porque lo pedía cada vez que tenía ganas.

3ª Fase – Un respiro: mantenemos el pañal de la siesta y el de la noche, observando al quitárselos, si están muy mojados, poco mojados o totalmente secos. Nos puede dar una pista para cuando tengamos que quitár primero el pañal de la siesta y después el de la noche.

4ª Fase – Viento en popa: todo funciona a la perfección, salvo algún que otro accidente. Pide pis (ella al pis y a la caca lo llama igual) y salimos disparados al váter.

5ª Fase – ups! alarma: después de un tiempo (depende del niño) pasamos por una fase “incómoda”. NO pide pis casi ninguna vez, salvo por la calle y cuando no está haciendo algo que la guste, por ejemplo jugar con otros niños. Esta fase es la más difícil para los padres porque muchos vuelven a ponerlos el pañal. Repito NO hay que ponerlos de nuevo el pañal. Nos va a tocar lavar su ropita (imaginaos cuando quitemos el pañal de la siesta y el de la noche… habrá que lavar sábanas mil) cada dos por tres, pero hay que aguantar. Normalmente en una semana o en un par de ellas se estabilizarán de nuevo y volverán a pedir pis.

6ªFase – ¿Arreglado?: parece que empezamos de nuevo a pedir pis, lleva un par de días que nos lo pide como lo hacía antes, alguna vez se le escapa, pero pensamos… ¡tiene 2 años!

Suerte a todos.

Qué hacer para dejar el pañal: en general

Mayo 10, 2009

Bueno, pues os copio una entrada del blog aquimama en el que se dan una serie de recomendaciones para dejar el pañal, son normas generales que en nuestro caso, hemos variado un poco. En una posterior entrada os diré cómo lo hemos hecho nosotros.

Si tu hijo tiene entre 18 meses y dos años, ha llegado el momento de habituarle al orinal, según opinan los especialistas. Sin embargo, para algunos padres, el objetivo parece difícil de alcanzar. Y, sin embargo, si se está dispuesto a afrontar con serenidad los primeros fracasos, son muy pocas las cosas que hay que hacer, ya que el niño superará cada etapa deforma espontánea, de acuerdo con los tiempos y los ritmos que mejor se adapten a él. Sepamos cómo proceder, aprovechando el verano.

Hasta cerca de los dos años, el niño no tiene una percepción clara del estímulo. Por ejemplo, si la vejiga está hinchada, se vacía sin dar tiempo al pequeño a tener la sensación de plenitud. Por este motivo, imponer el orinal antes de esta edad no tiene sentido

Para conseguir controlarlos esfínteres, es necesario que su sistema nervioso alcancen cierto grado de madurez. ¿Cuáles son las señales que indican que ha llegado el momento? Si el niño tiene una buena habilidad manual, pronuncia bien un cierto número de palabras, sabe subir y bajar una escalera y se concentra en un juego durante mucho tiempo, significa que ha alcanzado una buena coordinación psicomotora, gracias a la maduración del sistema nervioso. Además, a esta edad, el niño desea imitara los adultos, y se siente orgulloso de sus logros. Librarse del pañal, por lo tanto, es motivo de orgullo. Y, aunque se produzcan momentos de estancamiento o regresión, no hay que regañarle.

Cuanto más tranquilo y tolerante sea el clima familiar, más orgulloso se sentirá de su “producto”, que querrá admirar y mostrar a todos.

Sobre todo si se han elegido unas vacaciones en la playa, y se disfruta de la comodidad de tener una casa, se puede permitir al pequeño que experimente con libertad. En general, las vacaciones son el momento ideal para toda la familia: los padres tienen más tiempo, y son más pacientes y tolerantes. Asimismo, el niño, libre de ropa, puede usar el orinal más fácilmente. Lo importante es evitar confundirle. Cuando se decide empezar, no hay que ponerle el pañal en todo el día, a excepción de cuando duerme, por motivos de comodidad.

Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo cuando ya ha hecho pipí. En estos casos, si se le deja mojado durante unos minutos, se sentirá incómodo. Las próximas veces, intentará hacer todo lo posible para avisara a tiempo.

No tiene sentido recordarle el orinal cada hora. En primer lugar, porque durante las vacaciones se pasa la mayor parte del día al aire libre; y, en segundo lugar, porque el pequeño no debe vivir el orinal como una imposición. ¿Cuáles la medida adecuada?

Proponer una cita diaria con el orinal. Por ejemplo, después del desayuno, puedes pedirá tu hijo que se siente en el orinal durante unos minutos. En muchas ocasiones, el intestino se pone en movimiento después de la primera comida del día. El control del intestino se suele adquirir antes que el de la vejiga. Tanto es así que, en la mayoría de los casos, el niño seguirá mojando la cama durante mucho tiempo de noche, incluso hasta los 4-8 años.

Para los padres un poco aprensivos, que tengan programadas unas vacaciones itinerantes, podría resultar poco práctico quitar el pañal al niño precisamente durante las vacaciones. Retrasar este paso un mes no cambia nada. La disponibilidad y la calma de los padres son fundamentales para que el niño de éste importante paso hacia la autonomía.

Si el verano coincide con la época en la que el niño puede prescindir del pañal, el intento se puede anticipar a la fase que precede a la salida, pidiendo la colaboración del personal de la guardería. Lo mismo se aplica si el pequeño pasa gran parte del día con los abuelos o el canguro. Es recomendable hacerles partícipes de la decisión, así como pedirles que sigan las indicaciones establecidas.

En cualquier caso, el mensaje que el niño debe recibir es: “puedes conseguirlo”. Librarse del pañal es algo natural, que ocurre de forma espontánea en todos los casos. Y los papás deben esperar con paciencia y confianza el tiempo que el niño necesite.

Seis trucos eficaces
1.Consigue un orinal de colores y con forma original, o un adaptador para la taza. Así será más fácil que se familiarice.

2.Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica si es un niño.

3.Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.

4. No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal.

5.Hazle compañía y elógiale.

6.Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.

Fuente: aquimama

Dejamos el pañal y… Feliz cumpleaños

Mayo 10, 2009

Bueno, pues con motivo de su segundo cumpleaños, hemos decidido que es hora de dejar el pañal.
Sabemos que va a ser un poco difícil al principio, sobre todo para nosotros por la comodidad que supone tener a la niña con el pañal: es una preocupación menos, pero debemos hacerlo cuanto antes. Creemos que es lo correcto para seguir afianzando su madurez.

En fin, que creemos que la niña va a ser capaz de controlar su pis.

De hecho hoy es el segundo día, ayer empezamos el “entrenamiento”, y aunque las primeras veces terminamos con las existencias de braguitas (mojó las 5 que teníamos para usar en cuestión de 1 hora) a la sexta fue la vencida. A partir de ahí, cada vez que notaba que quería hacer pis, nos lo pedía. Hubo algún que otro “accidente” pero lo consiguió: logró empezar a controlarse.

Hoy hemos seguido igual y salvo dos veces, el resto del día ha podido avisar a tiempo. En fin, mucha paciencia para los padres que se embarcan en esta aventura y buena suerte.

Por cierto, muchas felicidades Carla en tu segundo cumpleaños. Dos añitos y poco a poco te vas haciendo mayor.
Queda pendiente hacer una foto de todos tus regalos, que han sido muchos y muy bonitos y que te han hecho mucha ilusión, de tus papás, tus abuelos y abuelas, tus tíos y tías, tus tías abuelas y tíos abuelos, tus bisabuelos y bisabuelas, y Patri y Fran y Juanma y Virginia, que no sé exactamente a qué “clasificación normativa familiar” corresponden… pero que te quieren mucho.

Un besazo a todos de parte de Carla.
PD. Ya sabéis que el besazo es el del pack: beso, pedorreta y abrazo.