Recomendaciones actuales con respecto a la episiotomía
No debe practicarse la episiotomía de rutina en un parto espontáneo. Sólo hacerla si realmente se considera necesaria.
La episiotomía se llevará a cabo si hay necesidad clínica (si interesa que el parto sea más rápido por sospecha de sufrimiento fetal, por ejemplo).
Antes de llevar a cabo la episiotomía debería administrarse analgesia, a menos que se realice por una urgencia.
No debe realizarse la episiotomía de manera rutinaria durante un parto vaginal en mujeres que padecieron desgarros de tercer o cuarto grado en partos anteriores.
No sé cómo lo harán ahora en la mayoría de hospitales españoles actualmente. Hace pocos años era una rutina, una consecuencia lógica (bueno, no lo era, pero la gente lo asumía así) de ir a parir. Las mujeres incluso se preguntaban por sus puntos (“¿y tú como tienes la herida?”, “¿cómo tienes los puntos?”) y nadie, al menos en la gente de a pie, se llegaba a cuestionar demasiado esta práctica.
Ahora los tiempos han cambiado, algunas madres y algunos profesionales han luchado mucho porque la ciencia se dio cuenta de que muchas episiotomías eran peores que el desgarro que podría haberse producido y los efectos secundarios eran muy parecidos. Ante esta situación lo más lógico es lo que se recomienda: “no me toques, a menos que lo veas realmente necesario”.