Archivo de Abril 2007

Cómo será la salida hacia el hospital

Abril 30, 2007

Las contracciones uterinas son fuertes y te molestan. Acabas de llegar al hospital y parece que nadie tenga prisa en atenderte. Todo irá bien. Piensa que el parto es un acto natural que por fortuna para ti y para tu bebé será atendido en un hospital.

La primera vez no sabes qué va a ocurrir. Y tal vez los síntomas del primer parto serán diferentes en los partos siguientes, ya que no suele haber dos embarazos ni dos partos iguales en la misma mujer. Temes salir demasiado pronto y que te manden de vuelta a casa. O esperar demasiado y dar a luz por el camino. Lo normal es que en el primer parto, si has llegado a los nueve meses sin problemas, tengas tiempo de sobras para darte cuenta de lo que te ocurre y llegues bien al hospital.

Hasta que se produzcan los dos signos que a continuación te explicamos, procura quedarte en casa lo más relajada posible. Estos signos son:

Las contracciones uterinas
Ya las conoces. Las has notado a lo largo de la segunda mitad de tu embarazo. Pero las que de verdad indican el inicio del parto son diferentes: molestan más que las del embarazo y se acompañan de la sensación de tensión en el bajo vientre o en los riñones. Mientras no sean regulares, quédate en casa. Hablamos de regularidad cuando las contracciones son todas de la misma intensidad, y cuando además vienen a intervalos fijos. Como norma general, las contracciones que te obligan a salir hacia el hospital se repetirán regularmente a intervalos de 5-10 minutos, y la contracción debe durar unos 30-40 segundos. Dos horas de estas contracciones para el primer parto, o una hora para los siguientes, son motivos para dirigirte al hospital. Más allá de estas definiciones está tu “íntima convicción”, como una intuición, de que algo se ha puesto en marcha. No sueles equivocarte nunca.

La rotura espontánea de la bolsa amniótica
Sea una rotura franca, con pérdida abundante de líquido por la vulva, o sea una pequeña fisura, es un motivo suficiente para acudir al hospital, aun en ausencia de contracciones. En el hospital te explorarán, confirmarán que se trata de una rotura de la bolsa, y te someterán a un control de bienestar de tu bebé. A partir de ahí, el obstetra tomará la decisión más adecuada para finalizar el embarazo.

Cuando llegas al hospital
El hecho de dar a luz en un hospital (lo que conocemos como medicalización del parto) comporta a veces que la acogida inicial no sea lo cálida que esperas: hay trámites administrativos que cumplir, existen circuitos y protocolos a seguir, y a veces todo ello te parecerá algo impersonal. No te dejes impresionar por esta aparente indiferencia.
Enseguida la comadrona te examinará, y sabrás en qué momento del parto te encuentras. A veces es oportuno ingresar y esperar en la habitación a que el parto vaya adelantando. Esto te permite estar acompañada de tu pareja, familiar o amiga, escuchar música, leer, pasear… Otras veces irás directamente a la sala de dilatación: tu parto está francamente en marcha. Raras veces volverás a casa debido a que era una falsa alarma. Siempre te irás sabiendo que tu bebé está perfectamente y seguirás las instrucciones que te dé el personal sanitario que te haya atendido.

Rasurado
Cada hospital tiene sus normas pero, en general, se ha abandonado el hábito de rasurar todo el pubis y la vulva. Es posible que procedan a rasurar la porción del periné que se pueda ver afectada por una episiotomía.

Enema
Se acostumbra a dar una pequeña lavativa o enema a fin de evacuar las heces del recto que podrían obstaculizar la salida del bebé. En casa, antes de salir hacia el hospital, puedes ponerte tú misma un supositorio de glicerina o un micralax.

Autora: Marta García del Real – Ginecóloga y obstetra de la Clínica Teknon
Fuente: Solohijos

Test de O’sullivan II

Abril 30, 2007

En vista del “éxito” que tiene (en forma de visitas) el post ecografía de tercer nivel y test de O’Sullivan, me he decidido a escribir este segundo post a modo de ampliación.

El test de O’Sullivan, por sí mismo, no es ni doloroso ni molesto y se basa en la medición de azúcar en sangre para determinar si se tiene diabetes gestacional o no.

[La insulina es una hormona elaborada por el páncreas que permite al organismo convertir el azúcar de la sangre en energía o almacenarlo como grasa. Cuando el organismo no produce la suficiente insulina o no la emplea correctamente, se produce la diabetes, una concentración de azúcar en sangre demasiado elevada.

Lo más importante, es que la diabetes sea tratada adecuadamente, en caso contrario, sí podría perjudicar a la salud del bebé con un defecto congénito, cardíaco, obesidad e incluso podría nacer sin vida.]

Básicamente el test de O’Sullivan consiste en lo siguiente: lo primero que te hacen es extraerte sangre, después te dan a tomar un líquido muy dulce y, pasados aproximadamente 60 minutos en reposo, te vuelven a extraer sangre. De esta forma comparan las dos muestras para saber si tu cuerpo mantiene el azúcar dentro de unos límites normales establecidos o no.

Puede resultar molesto por dos razones, la primera porque hay mucha gente aprehensiva que le resulta incómodo que le saquen sangre para realizarles un análisis y la segunda, porque no todo el mundo “tolera”, de la misma forma, una rápida subida de azúcar.
¿Qué es lo más habitual después de tomarte el líquido azucarado? que te encuentres con el estómago “revuelto” y con ganas de vomitar. Habrá mujeres que no les pase nada y otras que se encuentren eso, un poco revueltas.

Podéis contar vuestras experiencias en los comentarios, por ejemplo, María, mi mujer, estuvo perfectamente durante toda la prueba, un poco revuelta al principio pero nada más, se la pasó enseguida.

Podéis además, si aún queréis más información, visitar este interesantísimo enlace en el que se explica muy bien cómo le afecta al bebé un exceso de glucosa:
http://www.diabetes.org/espanol/todo-sobre-la-diabetes/gestacional.jsp

El increible armario menguante

Abril 28, 2007

Ya hemos colocado las primeras “ropitas” de Carla en el armario. En su armario.
EN MI EX-ARMARIO!
Ya sabía yo que tendría que buscar otra ubicación para mis camisas, pantalones y corbatas, pero me resistía a creer que la madre de todas las guerras por conseguir espacio en el armario comenzara tan pronto.
Pues qué iluso… ya ha comenzado! Centenares (sólo?) de camisetitas, bodies, pijamitas, vestiditos, se están “expandiendo” como una mancha de aceite por el armario. Sigilosamente han ocupado ya más de la mitad del espacio que yo tenía para mi ropa. Y lo que queda…

En fin, todo sea por “Carlita”, hija…

Para muestra un botón:
Vestido Pijama

Anestesia epidural y otros ensayos…

Abril 28, 2007

*Medicación relajante. Los médicos suelen preferir no administrar sedantes ni somníferos durante el parto, a menos que la parturienta se encuentre muy tensa, porque tienden a causar sopor y pueden dificultar la respiración del bebé.

*Analgésicos narcóticos. Los narcóticos deben administrarse en la fase lenta del parto. Nunca se ofrecen en los primeros momentos del parto porque pueden retrasar o detener las contracciones y tampoco durante la fase de expulsión porque pueden tener efectos posparto en el bebé.

*Anestesia epidural. La epidural es una anestesia local que se inyecta en el espacio que rodea la columna vertebral. Hace efecto en unos 30 minutos y anula casi todas las sensaciones causadas por las contracciones. Aunque la epidural alivia el dolor casi por completo a la mayoría de las mujeres, existen mínimos riesgos. Se puede administrar en las primerasfases del parto pero a baja dosis. Si la dosis es alta puede retardar o detener el parto requiriendose en tal caso la administarción de para que el proceso siga su curso. La falta de sensaciones reduce la capacidad de empujar aumentandose la probabilidad de que sea necesario utilizar fórceps o ventosas para extraer al bebé. Sin embargo la epidural no aumenta el número de cesáreas. Ocasionalmente puede causar fiebre, lo que obliga a someter al bebé a análisis para descartar toda posibilidad de infección. Aunque casi todos los hospitales disponen ya de un servicio de epidural las 24 horas, hay algunos pequeños que no. Hay hospitales que limitan la epidural a las mujeres que tienen ingresadas en planta e insisten en que las mujeres que van a centros de “casa de partos” sean trasladadas al hospital si necesitan este tipo de anestesia. Asegúrese de comentar con su médico los pros y los contras y la disponibilidad local de esta anestesia antes de que comience el parto.

NOTA: Epidurales que permiten caminar. Se trata de un nuevo método por el cual se inyectan fármacos mediante infusiones continuas a dosis bajas o administrando parte de la dosis en el propio líquido cefalorraquídeo. El objetivo es mantener la fuerza muscular para que todavía pueda caminar y también empujar mejor. De esta manera se reducen los partos con fórceps o ventosas. Este tipo de epidurales sólo están disponibles en algunos centros, así que si está usted interesada, pregunte a su médico con antelación.

Autores: Elaine Zwelling y el Dr. Jim Thornton.
Fuente: Dodot.

Semana 39-40

Abril 28, 2007

Carla sigue preparándose para hacer su entrada en el mundo. “Quizá ya sea el momento de hacer mi aparición… ¡o quizá no!”

Su sistema endocrino multiplica la producción de hormonas con miras al nacimiento. Carla secretará más hormonas contra el estrés durante el parto que en cualquier otro momento de su vida. Una vez fuera del útero, estas hormonas la ayudarán a mantener sus sistemas corporales sin la ayuda de la placenta. Estos cambios tan radicales exigen gran cantidad de energía y esfuerzo, pero estará preparada.
El resto de su cuerpo (órganos vitales y demás sistemas) también está ya preparado para la vida fuera del útero. Carla ha acumulado almidón en su hígado para transformarlo en glucosa después del parto y también tiene reservas de líquido.

Tomar aire. Los pulmones de Carla prosiguen su desarrollo hasta el día de su nacimiento. Por el momento, sus pulmones siguen trabajando en la fabricación del agente tensioactivo que evitará que los numerosos alveolos se adhieran entre sí cuando respire aire por primera vez.

Nada más tomar su primera bocanada de aire, Carla llorará con una potencia digna de una diva de la ópera. Este sonido es una experiencia agridulce, pues si a nadie le gusta oír a un niño gritando de miedo o dolor, este potente lloro significa que respira bien. Y si no emite este aullido tan distintivo, no nos pongamos nerviosos: algunos bebés no lloran al nacer. Lo importante es que comience a respirar.

El embarazo
Quizá haya experimentado ya las contracciones de Braxton-Hicks, que son los ejercicios que realiza su cuerpo preparándose para el parto. Ahora que ya se considera que la gestación ha terminado, puede ser difícil distinguir estas contracciones de las auténticas. Si las contracciones son irregulares y desaparecen al cambiar de posición o cuando se pasea por la casa, es probable que sea una falsa alarma. No obstante, no se confíe, porque puede pasar de la falsa alarma al parto real en cuestión de minutos.

Fundamentalmente son dos las señales que le indican que el parto está próximo. Una es la ruptura del saco amniótico (romper aguas). Otra es un flujo mucoso sanguinolento, que no es sino el tapón que ha estado obstruyendo el cuello del útero.

Fuente: Dodot.